Parejas

¿Por qué él no quiere tener sexo contigo?

En la sociedad que vivimos, se da como un hecho que todo hombre siempre quiere tener relaciones sexuales, en cualquier momento.

Por eso, si uno de ellos no cumple con ese “precepto” se le mira con cierta extrañeza, tejiéndose diferentes explicaciones que abarcan diferentes aspectos.

De hecho, es un fenómeno que está en aumento en los últimos tiempos entre los hombres de 25 y 50 años. En muchos casos, estos hombres afirman que aman a su esposa, que les resulta muy atractiva y que tienen una buena relación, pero que simplemente no la desean desde el punto de vista sexual.

Si en algún momento encuentras que tu pareja no quiere  intimar contigo, podría ser por alguna de estas razones.

  • Si piensas que la menopausia es solo cosa de las mujeres, estás equivocada. Los hombres sufren un cuadro similar denominado andropausia. Con la edad, es posible que experimenten una disminución en el deseo sexual, pero no experimentan tantos cambios corporales como en las mujeres. Es importante que no te lo tomes como algo personal, pues se trata únicamente de una cuestión biológica. Quizás tomando la famosa “pastilla azul” se solucione el problema, pero  aceptar el cambio y acompañarlo, es otra manera de afrontar esta etapa. Si se decide optar por la opción farmacológica, es fundamental consultar con un médico, para evitar los efectos colaterales, que pueden resultar muy graves, incluso mortales.
  • Otra razón por la que tu pareja pueda no querer tener relaciones sexuales, es que se haya vuelto adicto a la pornografía: muchos estudiosos sostienen que puede ocasionar el rompimiento de una relación afectiva. Si la pornografía ha pasado de una forma más de estimulación a una adicción, el hombre únicamente encuentra el placer en ella, en lugar de hacerlo con su pareja. En esos casos, la mujer debe prestar atención a ciertos comportamientos y tratar de ayudar a su pareja.
  • Una baja en la testosterona también puede ocasionar una merma en el deseo sexual. Esta causa puede reconocerse porque normalmente se acompaña de un estado de ánimo bajo, fatiga generalizada, pérdida de masa muscular y en algunos casos disfunción eréctil. Una consulta con el médico puede ser la solución para este inconveniente.
  • La falta de deseo puede deberse a que él percibe falta de afecto de tu parte. No sentirse querido o con contacto físico restringido, puede lastimar la relación. El remedio está a tu alcance: demuéstrale amor a tu pareja y recuérdale cuánto lo amas. Recuerda que el diálogo franco y sincero es siempre fundamental en estos casos.
  • La siguiente razón puede resultar extraña: las personas que experimentanalergias estacionales o frecuentes, normalmente sufren una disminución en el deseo sexual, ya que los ojos llorosos y las secreciones nasales no predisponen para el sexo. Si las alergias empeoran y se hacen más frecuentes, es imprescindible consultar con un especialista.
  • Los problemas económicos pueden llevar a un estrés, que por supuesto lleva a una disminución del deseo sexual. De hecho, es una de las causas más frecuentes de los problemas en este campo, pudiendo llegar en ocasiones a la impotencia. Por supuesto que este problema no se puede eliminar de un día para el otro, pero al ser su pareja, puedes animarlo a hacer cambios simples en su rutina que aumentarán su libido y mejorarán su salud. Realizar actividad física todos los días, una alimentación saludable y evitar el cigarrillo y el alcohol, son las soluciones más viables y que ayudan efectivamente. Por supuesto, es muy importante el apoyo constante.
  • Los problemas laborales son una causa frecuente de un bajo interés sexual en los hombres. Además de esta consecuencia inmediata, provoca un alejamiento afectivo, lo que por supuesto complica aún más la situación. La única manera de combatir esta situación es con un diálogo claro y sincero.
  • Muchos hombres se masturban en forma excesiva, causando esto una disminución en el deseo sexual. Estos refieren que obtienen más placer en sus actividades en solitario, por lo que finalmente pasa a relegar el acto sexual. La única solución para este problema es el diálogo, aunque en ocasiones puede ser necesario el apoyo de un profesional.
  • Algunas dolencias físicas o los medicamentos utilizados para combatirlas pueden provocar un decrecimiento en el deseo sexual. Además, la existencia de una enfermedad puede afectar psicológicamente, disminuyendo drásticamente la libido.
  • En ocasiones puede haber problemas más complejos, que tienen que ver con la dinámica propia de cada pareja. En el caso de las mujeres profesionales y exitosas, se dan casos en los que intimidan a sus parejas y esto se traslada al plano íntimo.

En todas las circunstancias, el primer paso es favorecer la comunicación entre el hombre y la mujer, para abordar el problema. Si no pueden hacer solos este paso, un profesional que actúe de mediador puede ser una buena solución.

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