A veces la pasión se va, o el esposo no sabe cómo echarle leña al fuego de la pasión

No se trata de ningún dolor de cabeza, no es sueño, ni infidelidad, la pérdida del interés sexual afecta a un alto porcentaje de mujeres. El origen puede ser muy variado, por eso es importante poder llegar al fondo de las dificultades que puede tanto ser de origen hormonal como puede concentrarse en la mente si algo está generando un bloqueo. Hay mujeres que están muy enamoradas, tienen una armoniosa relación con su pareja, pero, sin embargo, la lívido ha disminuido notablemente. Encontrar la raíz del problema es el desafío que planteamos.

Si el problema se encuentra en tu propio cuerpo

Partiendo desde el punto de vista estadístico, una encuesta realizada en EE.UU. confirma que el 50 % de las mujeres de un rango etario de entre 40 y 49 afirmaron tener relaciones una vez al mes y una vez por semana. Las mujeres entre 50 y 59 bajaron a un 23% la estadística.

Más allá de las cifras, los desequilibrios hormonales tanto en las hormonas sexuales femeninas (estrógeno y progesterona) como también en las endócrinas incide en la estimulación sexual. Especialistas asumen también que los trastornos del sistema endócrino tienen su cuota de importancia, pues los problemas de tiroides se encuentran estrechamente vinculados con la depresión afectando directamente al apetito sexual. La neurocientífica Nicole Prause, a propósito del tema expresa que, “Pacientes con bajo impulso sexual a menudo muestran que sus cerebros no están respondiendo con tanta fuerza en áreas asociadas con comportamientos motivadores del acercamiento (que además del sexo incluyen la rabia, el ejercicio, entre otros). Esto es a su vez una característica de personas fatigadas o deprimidas, lo que explicaría por qué tales condiciones son predictoras de la pérdida de libido.”

Una de las recomendaciones para trabajar la recuperación de los problemas hormonales y la recuperación de la lívido, sobre todo, en las hormonas claves del deseo sexual como ser la testosterona, es la práctica de ejercicios diarios y mantener una buena alimentación como parte de este proceso.

También es recomendable hacer una revisión médica completa para asegurase de que no haya otro tipo de problemas en la disminución del deseo como en los medicamentos para ciertos tratamientos médicos: antidepresivos, medicinas para la precisión alta y para la epilepsia.

Cuando el origen del problema es el amor

Cuando las discusiones y las peleas comienzan a hacerse rutina en una relación de pareja, el deseo sexual es lo primero que se ausenta. No sucede esto precisamente porque que se haya acabo el amor, sino porque atravesar por esa situación de estrés puede derivar en la ausencia del deseo.

El tiempo que dura una relación también juega un papel importante, pues al inicio, la lívido está a flor de piel, y eso dura hasta por los menos dos o tres años cuando la relación comienza a asentarse. Puede que la frecuencia sexual disminuya, sin que por ello se pierdan ni el deseo ni el afecto.

En otros casos bien concretos, si el cariño, la dosis de afecto que se necesita alimentar todos los días, no se consolidó con el paso del tiempo, si no han podido lograr sedimentar el amor que los unió, entonces será el apetito sexual el primero en hacer notar que ya nada es lo que fue y la relación acaba por extinguirse.

Que la frecuencia disminuya en ciertas circunstancias no significa que tenga que ser un problema propiamente. En ocasiones es momentáneo, según el día que hayamos tenido, las presiones, la rutina, todo puede afectar, pero pasado ese tiempo de crisis no será un problema recuperarlo.

Cuando todo está en la mente

El ajetreo diario, la vorágine y las presiones a las que nos somete la vida laboral, los compromisos, la familia, los hijos, la casa, las deudas, los problemas que puedan surgir, todos son factores que generan en la mente una ebullición permanente que no da espacio para aflojar las tensiones y mucho menos pensar en sexo, pues pasa a un plano muy secundario cuando lo único que se tiene en cuenta es cómo salir de ese atolladero.

Esto ocurre porque las glándulas adrenales alcanzan un alto grado de saturación que provoca que la testosterona disminuya. El estrés así elevado y el cansancio que esto genera va en detrimento de la lívido.

Es importante recalcar que este tipo de disfunciones no son exclusivas de las mujeres, también los hombres atraviesan por estos mismos problemas. En el caso de las mujeres, es muy frecuente que el nacimiento de un hijo y la menopausia afecten al interés sexual. No es solo un tema que tenga que ver con lo meramente orgánico, también es emocional, y cuando la predisposición se ve afectada por circunstancias que hacen que los pensamientos solo giren en torno a los problemas no hay espacio para nada más.

También el paso de tiempo afecta psicológicamente en gran medida a las mujeres cuando ya no se sienten conformes con su cuerpo y se ven incómodas, siendo estos factores que inciden en la disminución de la lívido.

La importancia de los afrodisíacos

Existen ciertos alimentos que contribuyen al trabajo que realizan las hormonas sexuales y según el caso, mantienen la humedad en los tejidos vaginales.

Los pescados como: trucha, sardinas, salmón, también los frutos secos y semillas. Las grasas no saturadas, suplementos Omega 3, el jengibre, la maca, no deben estar ausentes, pues hacen un aporte esencial en la estimulación.

El consumo de proteínas es fundamental por el aminoácido (L-argina) que contiene y que favorece a la circulación en las zonas específicas del cuerpo que atañen a la salud sexual.

Las bananas (vitamina B), las almendras (antioxidantes) y los frutos rojos (ácidos grasos) son considerados una fuente importante de estimulación sexual.

También vitamina D tiene propiedades estimulantes que se puede obtener tomando un suplemento.

¿Cómo se recupera el deseo?

Antes de llevar los problemas a la cama, es fundamental que mantengas una fluida comunicación con tu pareja. Confía en él a la hora de tener la necesidad de desentrañar cualquier problema, así también cuando algo no te guste o quieras modificar de la intimidad debes decírselo, sincerarte con él, hablen de los gustos, de las fantasías, que todo aquello que pueda aportar condimento a la intimidad es bueno poder tratarlo sin temores, sin tapujos. Sobre todo, no olvides que esto es de a dos.

Nunca olvides la previa

Estimular la pasión antes del acto sexual, suele ser clave. Vestirse y sentirse sexi, no solo estimula el pensamiento, la preparación para ese momento, también a las reacciones físicas. La predisposición de un ambiente adecuado, relajado, donde los juegos de seducción ingresen al terreno antes incluso de llegar a tocarse es una excelente alternativa.

Aprender a reconocer el placer desde el propio cuerpo suele ser una alternativa que despierta la actividad sexual, según aseguran los especialistas.

Que el amor esté presente

Los mimos y arrumacos aun fuera del ámbito sexual cuentan y mucho. Mantener la calidez y el trato cariñoso en la pareja es una constante que mantiene encendida la llama. Se recomienda reservar siempre un espacio para que la pareja pueda disfrutar a solas de su romance, ese que nunca debe extinguirse.

También le puede gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *