Una mujer madura, ha aprendido a soltar y a agarrarse muy fuerte de si misma. La parte más íntima de una mujer no la tendrán nunca mientras la desnudan. La parte más íntima de la mujer, la tendrán mientras la escuchan, la tendrán, cuándo le toquen un punto que nunca más nadie ha tocado así: Su alma.
Qué esté sola, no significa que esté disponible. Su paz interior, su autenticidad y su felicidad, no son negociables. Detrás de una mujer fuerte e independiente, está una niña que tuvo que aprender a recuperarse y nunca depender de nadie.Todo lo bueno o malo que ha vivido, ha forjado la mujer que és ahora, con muchos defectos, pero con ideas muy claras. Hoy, ella misma, es su prioridad. Una mujer que ya pasó por momentos difíciles, ahora prefiere perder una historia de vida, antes de perder su vida, por una historia. Una mujer madura, tiene la capacidad de sorprenderse a si misma. Cuándo una mujer deja de llorar por un hombre, no significa que alguien más la está haciendo sonreir, sino porque se dio cuenta que no merece sus lágrimas, y porque aprendió a valorarse y ante todo está su DIGNIDAD. Una mujer madura, sabe que amar, significa buscar un alma sincera y no un cuerpo bonito. Una mujer madura sabe donde pisa, dónde entra, con quién trata y cómo la aman. Sabe que se merece a alguien que se sienta aterrorizado con la idea de perderla. Ahí va de nuevo, entera o en pedazos, pero VA.

También le puede gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *