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Ten cuidado con las falsas ilusiones, muchas veces crean sentimientos verdaderos.

Creí que con esfuerzo todo se podría alcanzar, y quizás la mayoría de las cosas sean así, pero cuando hablamos de personas, cuando hablamos de sentimientos, el esfuerzo unilateral nunca es suficiente, ese fue mi error y ahora no se como cambiar lo que siento, no se como sacarme este amor que siento en el pecho, no sé como olvidar todos esos sueños que realice pensando en que tendríamos un futuro, no sé como ponerle punto final a todo esto.

Creía que eso de las relaciones libres era algo bueno, creía que el concepto de pareja que se manejaba antes era para nuestros tiempos anticuado, que la libertad era lo que importaba, que el experimentar era lo que necesitaban las jóvenes como yo, sabía que llegaría un momento para tomarse las cosas en serio, pero este no era mi momento, yo solo quería juguetear contigo y pasarla bien, quería tomarme todo relax, quería vivir el momento sin complicarlo con sentimientos, eso era lo que yo quería, eso era lo que pactamos, eso era lo que yo creía.

Así que comenzamos a vernos un poco más a menudo, ya que entre nosotros había una cierta química que era innegable, nuestros cuerpos se fundían en uno de una manera tan perfecta que por un instante dejaba de ser yo misma, por un momento el mundo entero desaparecía, incluso mi propia conciencia dejaba de pertenecerme y todo se resumía en una realidad en la que solo existíamos tu y yo, pero no como individuos, si no como un solo ente, éramos la suma de los dos, pero no éramos ni uno ni el otro.

De pronto comenzaste a usar palabras más cariñosas conmigo, el sexo ya no era solo un momento lleno de pasión que culminaba, si no más bien roces delicados que acompañaban a una sinfonía de palabras hermosas que me decías mientras me tomabas, era como una danza que nos llevaba a un punto de la existencia misma que nunca antes había alcanzado, todo era perfecto, hasta que me di cuenta de que en mi nació un sentimiento que estaba prohibido, trate de inhibirlo con todos los medios que estaban a mi alcance, porque no quería perder aquello que teníamos, no quería echarlo a perder.

Pero negar lo que siento es como negarme a mi misma, y no tuve más remedio que decirte lo que sentía, sabía lo que pasaría, sabía que de ninguna manera me corresponderías, lo que no se es como haces para estar conmigo y ser tan dulce sin enamorarte, no tengo excusas, sé que fui yo quien rompió el trato, sé que todo fue mi culpa por que en algún momento albergué esperanzas que nunca debieron existir, y porque ahora se que no soy capaz de querer con mi cuerpo sin entregar el corazón primero, ahora se que las falsas relaciones son capaces de crear sentimientos verdaderos, adiós.

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