Consejos Reflexiones

Solemos entender el valor de los momentos cuando se convierten en recuerdos

La realidad es que pocas personas logran percatarse de lo que viven en su momento presente y darle el valor que corresponda, especialmente por estar pensando en otra cosa o esperando algo diferente que podría ocurrir en el futuro.

La frase: era feliz y no lo sabía, tiene tanto contenido de verdad que produce tristeza, vamos por la vida detrás de algo que muchas veces ni siquiera sabemos exactamente qué es lo que es, para luego de mucho recorrer, sentir que ese algo lo tuvimos en nuestras manos y no supimos reconocerlo.

Debemos estar conscientes del presente, donde todo ocurre, debemos ser capaces de apreciar las cosas importantes en los pequeños detalles, ésas que nos dibujan en el rostro una sonrisa. Podemos tener nuestra mente siempre ocupada, por lo general preocupada  y de esta manera perdernos lo que tenemos justo en frente, esa persona especial que nos acaricia, ese juego con nuestro hijo pequeño que a veces queremos que termine pronto para hacer cosas de “mayor importancia”, ese café matutino que nos despierta y muchas veces nos tomamos por el simple hábito adquirido, son solo muestras de pequeños detalles que llenan nuestras vidas.

El poder accionar es algo que solo ocurre en el presente, porque es de lo único que disponemos, poder decir lo que sentimos, poder abrazar, poder dar, poder recibir, solo lo podemos hacer en un solo tiempo. El pasado son solo recuerdos que traemos al presente de una manera por lo general distorsionada y el futuro aun no es accesible a nuestras vidas.

Así que no permitamos que algo esté en nuestros recuerdos para darle valor, no vivamos buscando aquello que creemos necesitar, ni esperando que las condiciones cambien para ser felices. Seamos felices con lo que tenemos en este preciso momento, demos prioridad a nuestros afectos, dediquémonos tiempo, hagamos las cosas con amor y entrega, pensemos que no tendremos otra oportunidad para vivir un momento determinado, así que hagámoslo desde el corazón, que cuando llegue a ser un recuerdo no queramos sumarle valor, ni mucho menos cambiarlo, que estemos satisfechos con lo que dimos e hicimos con los recursos que teníamos para ese entonces.

La vida se diluye rápidamente, saquémosle el jugo, exprimamos el tiempo, perdamos la costumbre de postergar, de no decir lo que sentimos, de no disfrutar y de no agradecer. Cada momento contiene la magia que nosotros le impartamos. Si este fuese tu último momento, ¿cómo lo vivirías?

Lo + Visto