A veces hay que olvidar lo que sientes y recordar lo que necesitas. A menudo las personas nos aferramos en exceso a nuestros sentimientos. Nos empeñamos tanto en una relación que nos deja sólo heridas en el alma e infelicidad. No dejémos que interrumpan nuestro mundo. Porque el mundo pertenece a quién se atreve. Por eso:
Perdona cosas imperdonables.
Aléjate de todo lo que te alejó de ti, de lo que te hace daño y oscurezca tú vida. Aléjate de todo aquello que esté afectando tú bienestar. Distánciate del dolor, del rechazo y de la traición. Controla tus miedos y sé consciente que él dolor es opcional. Mantén cerca aquello que te reconforta, te anima y te da oportunidad para crecer y lograr todo lo que quieres. Eres único ( a) y decides cómo vivir tú vida.

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