Reflexiones

Miguel y sus tres mujeres (Reflexión)

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En una parada de autobús se escuchaba fuerte la voz de un hombre hablando por su celular:

-Puedo decirte sin duda, amigo mío, que ella es la indicada; no entiendo cómo hace para estar pendiente de mí en todo: cuida de mi aspecto, de mi salud y hasta de mi dieta. Sabe cómo prepararme lo que más me gusta. Incluso por chat se nota cuánto se preocupa por mi bienestar. Nadie me cuida mejor. Con decirte que sólo ella sabe la temperatura ideal con la que prefiero el café. Es como tener lo mejor de mi madre en una persona que conozco hace sólo un par de años.

Una señora que estaba al lado no pudo ignorar lo que el hombre decía y sonrió con la mirada perdida en el suelo como haciendo un gesto de admiración.

El hombre continuaba:

-… Aunque, a diferencia de la anterior, ella también me encanta; hablamos todo el tiempo, es mi chat más largo en Whatsapp y con quien más hablo por celular. No sabes cuánto nos divertimos juntos: tenemos gustos muy similares. Nuestras conversaciones son interminables y siempre nos reímos como locos. Conoce temas súper interesantes; tiene unas ideas buenísimas y siempre respalda mis ocurrencias por descabelladas que parezcan. Te aseguro, amigo mío, nos entendemos como si nos conociéramos de toda la vida.

La expresión de la señora cambió radicalmente:

-¡Qué descaro! ¿Cómo puede sentir eso por dos mujeres a la vez? ¡Todos son Iguales!- pensó mientras movía su cabeza en señal de desaprobación.

Mientras tanto, el hombre seguía:
-…y ni te imaginas cómo es la otra: ¡Toda una diosa en la cama! apasionada, entregada, creativa; ¡me hace enloquecer! Sólo con mirarnos, sabemos qué quiere el otro, es como hablar con los ojos. Cuando hacemos el amor, te juro que no existe el tiempo. Todos son “el lugar ideal” para desatar nuestra pasión. Podría decir que hacemos el amor desde el preámbulo sólo con tener contacto visual y hasta mucho después de terminar…allí con su cabeza en mi pecho. Te lo digo, mi amigo ¡es perfecta!

Esto sí que no lo pudo soportar la señora. Su instinto de apoyo al género explotó y sin dudarlo se levantó llena de euforia, se dirigió hacia el hombre y, tras quitarle el celular de la oreja, le dijo frunciendo el ceño:

– ¡Descarado! ¡Sinvergüenza! ¡Es usted un adúltero sin sentimientos! ¿Cómo se le ocurre jugar de esa manera con esas tres pobres mujeres? No puedo creer que sea usted capaz de destrozarles el corazón sólo para su propia satisfacción. ¿No le remuerde la conciencia engañarlas de esa manera tan vil?

El hombre, sorprendido por la intromisión de la señora le responde con una enorme sonrisa en la cara:

-¿Engañarlas? Pero si todas ellas son la misma mujer.

El amor en pareja llega a su máxima expresión cuando es capaz de conseguir una perfecta armonía entre 3 elementos esenciales:

AGAPE: La preocupación por el otro, la ternura y ese estado de “tu dolor me duele”.
PHILIA: La amistad en pareja, la complicidad, la diversión y el entendimiento al estar juntos.
EROS: Es la pasión, el deseo sexual, el erotismo y el enamoramiento.
Aprende a generar cada uno de ellos en la “Guía práctica para no sufrir de amor’ de Walter Riso y haz del amor en pareja una experiencia de vida maravillosa, plena y satisfactoria.

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