Confesiones Historias

Las dos caras de la moneda

Cada vez que visito Honduras siento una alegría de pisar la tierra que me vio nacer pero también vuelvo a despertar a la cruda realidad. Todavía recuerdo cuando regrese a Tegus después de 10 años y saliendo del aeropuerto vi un grupo de niños buscando comida en el basurero. También, cuando visite Roatan por primera vez y fuimos a Punta Gorda, un grupo de niños se acercaron a bailar punta para que les diéramos algo de propina… eran NIÑOS entre las edades de 5-8 años. En ambas ocasiones y otras veces más fue inevitable no tener lágrimas en mis ojos. Esto no debería ser “normal” ni “costumbre” pero creo que hasta que salís del país y te das cuenta que cosas así no se ven en otros lados, imágenes como esta te parten el corazón de inmediato…

Compartelo con tus amigos!

Lo + Visto

Siguenos en Facebook

Siguenos en Google +