Hace unos días una mujer me preguntaba si su pareja podría dejar de ser infiel, me dijo que era la tercera vez que descubría a su esposo en esa situación.

Ella me comentaba que lo amaba plenamente, que era un hombre casi perfecto, que sólo tenía ese pequeño detalle. Me comentó que ella hacía todo lo posible por verse bella, tratarlo bien, ser amable y en general ser “buena” esposa.

Se sentía triste, porque no comprendía por qué él buscaba otras mujeres; ella se sentí mal, incluso fea y menos preciada por su pareja.

La dependencia puede confundirse con amor, porque se tiene miedo a ver la verdad de tu relación, miedo al fracaso o a la soledad. Cuando alguien está en esa situación, los consejos salen sobrando, el único camino es el trabajo en uno mismo, incrementar tus talentos y tu inteligencia emocional.

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