Consejos Padres e Hijos Parejas

¿Qué hago si mi hijo me descubre teniendo intimidad?

Algunos padres han experimentado la vergonzosa vivencia de estar en pleno acto sexual y no darse cuenta de que hay alguien más en la habitación mirando el espectáculo, ¿qué hacemos como padres al darnos cuenta de que nuestro hijo nos estaba mirando?

Si no te ha tocado vivir esta situación, has sido afortunado y probablemente, muy cuidadoso. Posiblemente, te has preocupado de dejar la puerta cerrada, has visto que que tus hijos están totalmente dormidos, tal vez hasta exista un código con respecto a respetar la privacidad de cada uno.

Para evitar exponerte a este tipo de situaciones debes ser prudente y tener claridad de que tú eres el adulto, y por lo tanto, el responsable de evitar esta situación. Para esto debes preocuparte de cerrar la puerta con llave o seguro, enseñarles a tus hijos a tocar antes de intentar abrir una puerta y lo más importante, hablar de sexo con tus hijos.

A continuación presentamos algunos tips sobre qué hacer si tu hijo te descubre teniendo sexo.

Primero, te recomendamos esperar un momento, al menos a que se te pase la vergüenza, luego, puedes hablar brevemente con tu pareja con respecto al abordaje de la situación. Una vez que ambos tienen claro cómo van a enfrentar esta situación, el segundo paso es hablar con tu hijo.

Recalcamos que es un grave error el ignorar el asunto y hacer como si nada hubiera pasado. Lo mejor que puedes hacer es conversar el tema para que el niño no enfrente solo esta situación, la cual puede ser malinterpretada. Además, debes enseñarle que el sexo es un acto normal y deseable, a nivel de pareja y de familia. No lo regañes. Es obvio que ni tú ni él han hecho nada malo. Posiblemente a tu niño se le olvidó tocar la puerta antes de entrar, pero ese ya no es el tema principal, dejó de serlo cuando tu hijo los vio a sus papas teniendo relaciones sexuales. Si lo regañas afectarás la percepción de lo sucedido como algo muy grave.

Si ya le has hablado de sexo las cosas te serán más fáciles, debido a que tendrás parte del trabajo realizado. Sin embargo, si no lo has hecho, tendrás doble trabajo, deberás incluir una breve explicación sobre el acto sexual en la conversación para asegurarte de que tu hijo no va a malinterpretar la situación.

Al enfrentar esta conversación es necesario que tengas en mente explicarle, sin avergonzarte, que el sexo es un acto normal entre dos personas que se aman. Puedes ofrecerle una disculpa por lo sucedido, pero asegurándole que es algo usual y deseable en una pareja. Es mejor que le hables en general, en lugar de entrar en detalles, por ejemplo, en vez de referirte a ti y a tu pareja, refiérete a “el hombre ama a una mujer”, etc.

Siempre debes tomar en cuenta la edad en la que está tu hijo y qué información está dispuesto a recibir. Para esto, se presenta una clasificación según la edad de tu hijo.

Niños pequeños:

Desde que nacen hasta los tres años. Según los estudios realizados, un niño a esta edad podría identificar que fue algo violento o aterrador. Por lo tanto, con la intención de disminuir su ansiedad, debes decirle que tú y tu pareja estaban en un momento privado, pero que no se estaban haciendo daño. Déjalo así, a menos que te hagan más preguntas. Si no estás tan seguro de qué responder a sus preguntas, puedes preguntarle de vuelta ¿qué crees tú? Y en relación a sus hipótesis, si están en lo correcto, puedes dejarlo ahí y si es que están equivocadas, puedes guiarlo hacia una noción más correcta.

Niños desde los tres años hasta los diez:

A esta edad ya tienen suficientes nociones del sexo, probablemente han curioseado por su cuenta en el tema, han hablando con sus compañeros de clase o buscando información en alguna figura paterna, puede ser algún primo, tío, amigo, que sea un poco mayor y que lo vean como alguien confiable y experimentado en el tema. También puede suceder que quieran evadir el tema, que tiendan a sentir pena, vergüenza o miedo de preguntar sus dudas a un adulto. En este caso, lo recomendable es que respetes su incomodidad y que no les obligues a hablar del tema. Sin embargo, como adulto eres el responsable de que tu hijo tenga la información necesaria para que pueda protegerse, que sepa sobre los peligros que pueden existir. Por ejemplo, puedes decirle que nadie puede tocarles sus partes privadas. Lo ideal es que durante este período le hables de a poco sobre sexualidad, de acuerdo a sus conocimientos e intereses. Con el objetivo de que cuando sean un poco más mayores, o durante la adolescencia, la nueva información que les vayas entregando sea tomado como un tema que siempre se ha hablado, que no sea un tema tabú y que puedan preguntarte ciertas dudas que puedan surgir.

Desde los 10 hasta los 12 años:

A esta edad ellos normalmente, ya saben mucho de sexualidad. Si hasta los 12 años no has tocado el tema, ya te has tardado demasiado, y puede incluso en el futuro empezar a ser peligroso para tu hijo, debido a que él tiene que recibir cierta educación para poder tener una vida sexual normal, esto es parte natural de su formación y tú eres el responsable de que él reciba una buena formación en todo aspecto, incluyendo éste. Probablemente te cause cierta dificultad empezar a esta altura a introducir el tema, ¡pero nunca es demasiado tarde!. Esta es una buena oportunidad para recordarle que el sexo es privado y que debe ser realizado por adultos. El sexo debe ser divertido y amoroso, pero que también conlleva responsabilidades. A nivel físico, debe saber protegerse ante enfermedades o embarazos y a nivel de relación, representa un acto de privacidad, cercanía o amor hacia otro, en donde debe haber empatía, honestidad y compromiso.

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