Esta foto de un padre y su hija haciendo rabieta nos enseña cuan importante es cómo reaccionamos

Ser padre es una experiencia llena de maravillas que cada día nos sorprenden, es algo como ninguna otra cosa en el mundo que nos llena de felicidad y desborda de amor el corazón. Pero es también saber vivir y convivir con un ser que depende totalmente de nosotros los primeros años de sus vida, y enfrentar los momentos difíciles, tales como una rabieta o un berrinche.

La siguiente fotografía fue compartida por Justin Baldoni en redes sociales. El actor, de origen estadounidense, es padre de Maiya, una hermosa pequeña de casi dos años de edad. En la imagen aparece el propio Justin frente a su padre y, entre ellos haciendo un berrinche en el piso, Maiya.

Los dos hombres observan tranquilos y en silencio apacible como la pequeña patalea en el suelo. A la imagen la acompaña un mensaje que ha sido parte fundamental de su increíble viralización en redes sociales:

Emily tomó esto en Whole Foods. Es ahora una de mis fotos favoritas mía y de mi padre

Dos hombres, de pie juntos en silencio, para siempre unidos por un amor incondicional entre ambos y esta alma nueva, cruda y pura, por la que iríamos hasta el fin del mundo. Solo puedo imaginar cuántas veces yo hice esto cuando tenía la edad de ella. Mi padre me enseñó mucho acerca de lo que significa ser un hombre, pero esta publicación es acerca de una cosa solamente. Estar cómodo en lo incómodo. Algo que yo crecí viéndolo a él hacerlo conmigo una y otra vez.“, comenta Justin.

¿Cuántas veces nos hemos avergonzado u observados cuando uno de nuestros hijos hace un escándalo en público? Es más importante la manera en cómo reaccionamos antes las rabietas de nuestros hijos que la opinión que otros puedan tener de nosotros.

No hay padres perfectos, pero una cosa que mi padre me enseñó es a no ejercer mi paternidad basándome en lo que piensen los demás“, continúa el actor.

Mi papá siempre me dejó sentir lo que yo necesitaba sentir, incluso si era en público y era algo vergonzoso. No le recuerdo nunca diciéndome ‘¡Me estás avergonzando!’ o ‘¡No llores!’. No fue sino hasta hace poco que me di cuenta lo primordial que fue esto para mi propio desarrollo emocional. Nuestros hijos están aprendiendo y procesando tanta información y ellos no saben qué hacer con todos estos sentimientos que comienzan a aparecer.

Tomemos en cuenta que los berrinches no sólo son difíciles para nosotros, sino también para nuestros pequeños. Es la manera que ellos tienen y conocen para expresar sus frustraciones y emociones; son parte importante de su desarrollo emocional.

Trato de recordarme de asegurar que mi hija sepa que está bien que ella sienta profundamente. No es vergonzoso para mí cuando ella tiene una rabieta en un supermercado o grita en un avión. Soy su padre… no el de ustedes. No nos avergoncemos por nuestros hijos. Eso no se refleja en ti. De hecho… probablemente deberíamos ser más amables y pacientes con nosotros mismos también. Si expresáramos y sacáramos todo lo que sentimos y nos permitiéramos a nosotros mismos tener berrinches y llorar cuando sentimos la necesidad de hacerlo, quizás entonces podríamos también permitirnos sentir más alegría y felicidad. Y eso es algo que este mundo definitivamente podría tener un poco más.

Justin nos deja claro que lo que piensen los demás no debería definir la forma en que criamos a nuestros hijos. Hacerlos calla de inmediato para evitar una vergüenza en público sólo les enseña a reprimir sus emociones. Lo importante es ayudar a nuestros hijos a entender e identificar que sienten y a que sobrelleven ese berrinche de la mejor manera.

Algo también muy importantes como el resto de la gente en la fotografía no presta atención a la rabieta de la niña, nadie los juzga o señala. Es esta la manera en que deberíamos tratar con niños: sin juzgarlos.

No sólo es importante la forma en que nosotros como padres reaccionamos a las rabietas, sino también la forma en que lo hacemos siendo espectadores. Tomemos en cuenta que nosotros sabemos cómo actuar en público, pero los niños pequeños apenas están aprendiendo a hacerlo.

La próxima vez que tu hijo haga un berrinche o seas testigo de uno no juzgues ni al padre y al pequeño; recuerda que todos hemos pasado por esa etapa de nuestro desarrollo emocional y se paciente.

Y tú, ¿cómo reaccionas cuando tus hijos hacen berrinches? Déjanos tus comentarios y comparte esta nota con amigos y familiares. Recuerda regalarnos un Me Gusta para poder seguir trayéndote historias como esta.