Eres ése te extrañó que no me gusta sentir

Eres ése te extrañó que no me gusta sentir. Deja que me apague por un momento, no te vayas, esperame en el mismo lugar, esperame con los brazos abiertos mientras yo me reinvento. Ya me volveré a encender pronto. A mi regreso reiré y cantaré con más ganas, te lo prometo. El secreto de la paciencia es recordar que el dolor es temporal y la recompensa es eterna. Todos tenemos dentro, una reserva de fuerza insospechada que emerge cuándo la vida nos pone a prueba. A todos nos mata una canción, un recuerdo, una persona.