Deja de buscar con quién ir a la cama; busca con quién valga la pena despertar

Quizá el pasado influya en el momento de elegir a una pareja; tal vez los traumas de la niñez me han marcado tanto, que aunque busque y anhele estar al lado de una persona que me haga feliz, termino atrayendo exactamente lo contrario. En muchas ocasiones me he preguntado por qué siempre salgo con hombres que sé que no me harán feliz.

Por mucho tiempo le tuve miedo a la soledad, así que acepté toda clase de maltratos con tal de no ser abandonada, con tal de tener a mi lado a un hombre que no me hacía sentir querida o protegida, pero que estuviera dispuesto a decir que era mi pareja.

Y no es un caso aislado; siempre que he tenido la oportunidad de hablar con mis amigas me dicen lo mismo, todas padecemos del mismo mal, siempre estamos con un patán que nos prometió amor eterno y en cambio solo nos dio dolores de cabeza.

¿Cómo puedo liberarme de esta maldición? Después de analizarlo millones de veces en mi cabeza, creo que todo tiene que ver con mi pasado, debo perdonarlo y dejarlo ir. Si un hombre fue cruel conmigo, debo aceptar que ya no está y dejar de buscarlo en otros rostros. Dicen que el primer amor es el que te marca de por vida y si un hombre te hizo sentir miserable en tu primera experiencia, terminas buscando a alguien igual.

¿Existe el hombre perfecto? La respuesta es sí. Sí existe, pero estamos encaprichadas con sufrir, con llorar, con no permitirnos ser felices, es como si necesitáramos una dosis diaria de drama, tal vez seamos adictas a una clase de dolor que solo proporciona el amor.

O quizá viene de mucho tiempo atrás, cuando escuchaba a mi madre hablar mal de todos los hombres y crecí pensando que nunca encontraría a alguien diferente. No lo sé, pero es importante que comience a trabajar en mí misma y buscar a un hombre completo que me satisfaga y por sobre todo, no dejarlo escapar.

Muchas mujeres encuentran a un hombre maravilloso que está dispuesto a hacerlas felices y terminan por aburrirse y seguir en su búsqueda del chico malo, pero después de llorar por un rato, se vuelven a hacer la misma pregunta: “¿por qué siempre fracaso en el amor?”

Tal vez el hombre perfecto no sea un chico guapo y de revista, sino ese amigo al que no le hacemos caso porque no es lo que queremos o soñamos desde la infancia, quizá lo importante es renunciar a nuestras fantasías y abrir los ojos a lo que tenemos enfrente, pero sobre todo, debemos buscar a alguien con quien valga la pena despertar un domingo y no solo dormir un viernes por la noche.