Consejos Enamorados Parejas

Cuando una mujer deja de amar.

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Se dice que nos brillan los ojos cuando estamos enamoradas, y es que se nota cuando esa sensación de bienestar y de paz que brinda el amor resplandece en el rostro. Cuando el amor comienza a extinguirse, cuando algo hizo que los sentimientos en nuestro interior cambien, se evaporan con el tiempo y en tanto lo afecta la indiferencia que adquieren para nosotros ciertas situaciones, es a veces un proceso casi imperceptible, llegado un momento, caemos en la cuenta de que el amor se nos perdió a la vera del camino.

Enamorarnos de la persona que nos gusta tanto parece no presentarnos mayores inconvenientes, pero dejar de amar resulta difícil para muchas personas cuando se trata de tener que olvidar a alguien a quien se amó mucho pero luego la relación no funcionó. Se hace un duelo posterior y se prepara el espíritu para sanar las heridas abiertas que hayan quedado antes de intentar recomenzar la vida. “Es tan corto el amor y es tan largo el olvido”, expresa en sus versos Pablo Neruda, en su intento de explicar cuánto cuesta olvidar a un amor, si fue amor de verdad.

Aun así, el amor, puede no ser tan grande como pensábamos y pasado un tiempo, la efervescencia desciende de apoco y comienza lentamente a evaporarse. Te contamos aquí las principales señales por las que una mujer puede saber que ya no está enamorada.

La despedida indiferente

Cuando se está enamorada las despedidas no acaban. Se despiden cien veces y no se marchan, pareciera que, aunque se haya dicho todo, algo nos quedó olvidado, queremos estirar las hebras del tiempo. Cuando el amor ya no es lo mismo, la despedida es un alivio, no miramos a los ojos, no nos cuesta, no pensamos en el tiempo en que estaremos lejos, no nos molesta ni nos aflige.

El placer de compartir se acaba

Compartir una comida es siempre un momento importante en una pareja. Se comparte más que la comida, es una charla amena, es contarse cosas, el día que pasaron. Cuando el amor se aleja ya no nos resulta agradable, queremos que termine rápido, no tenemos tantos temas de conversación, nos aburrimos y en realidad preferimos el tipo de comida rápida sin tantas vueltas.


El despertar da lo mismo

Siempre decimos que soñamos despertar al lado de la persona que amamos y es algo que los enamorados disfrutan. Despertar con un beso, con una caricia o quedarse simplemente abrazados unos minutos antes de levantarse. Sin embargo, cuando el amor se está acabando ya no se siente la misma emoción. Encontrarlo al lado cada mañana ya no nos inspira como antes, nos resulta indiferente.

El interés se acaba

El interés simplemente se agota, se esfuma. De repente caemos en la cuenta de que hemos dejado algo importante de nuestra vida y tratamos de retomar cosas que hemos dejado de lado, casi sin darnos cuenta, el frecuentar más las amistades, hacer actividades, que por compartir con él dejamos de lado. Él nos resulta agobiante no nos importa pasar tiempo en su compañía. Lo que fue hermoso vivir a su lado simplemente deja de serlo.

No lo extrañas

Cuando no está en casa, ya no estás pendiente de dónde ni con quién está. No te importa como antes saber por dónde anda, ni por celos ni por mera preocupación, simplemente no te importa. No sientes la menor necesidad de su presencia. Si estuvieses enamorada lo extrañarías, hoy te sientes más tranquila sin él.

Sientes que puedes volver a enamorarte

Esto es detonante, el semáforo en rojo, señal de que tienes que parar y pensar si es la persona con la que deseas pasar el resto de tus días. Empiezas a no tener inconveniente de mirar a otras personas, te sientes predispuesta para tener otra relación. Aquí entonces es muy posible que todo se haya acabado dentro de ti y no te hayas dado cuenta o simplemente lo ignoraste. La posibilidad de volver a abrir tu corazón lo cambia todo.

Se esfuma de tus pensamientos

No es el dueño de tus sueños. En tus pensamientos, en tus ilusiones, en tus planes, la silueta de su imagen se diluyó, se evaporó. Él ya no forma parte de tus pensamientos. El protagonismo que él tenía en tu mente y en tu corazón se fue y para ti la vida está comenzando a tomar otro rumbo.

Si estás teniendo estos síntomas es evidente que él ya no ocupa en tu vida el lugar que ocupó. El amor se ha ido. Debes tomar la decisión de detener la marcha y darte la oportunidad de comenzar de nuevo con otros proyectos. Debes buscar la consecución de tus sueños, persigue las metas que crees son importantes para tu vida. Asume que es necesario hacer una vuelta de timón y volver a empezar.

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