No es el amor de mi vida

No es el amor de mi vida pero no puedo quejarme, tiene todas las cualidades que alguna una vez deseé en un hombre; y lo más importante: me ama y me es fiel.

No soy infeliz, pero tampoco siento que haya alcanzado alguna vez a tocar la felicidad cúlmine; no rasguñé la satisfacción máxima ni acaricié las nubes, tampoco floté elevada por las mariposas de mi estómago.

Somos dos personas reales que se entienden y soportan en las buenas y en las malas. Mutuamente nos cuidamos y ya hemos atravesado juntos problemas, aventuras y dolores. Nos escuchamos, nos aconsejamos, nos hacemos reír y nos damos paz.

Lo amo, a mi manera, de forma simple y cariñosa, sin grandes exaltaciones ni palabras grandilocuentes. El nuestro es un cariño maduro, reposado, intenso por la cantidad de años que pasamos caminando uno al lado del otro…

No es el amor de mi vida, pero no me imagino conviviendo con otra persona.