Ámate lo suficiente para no vivir esperando que te elijan, sino que quién elija seas tú. Ámate lo suficiente para darte cuenta que cuándo alguien ya no te quiere, debes seguir adelante y no perder más tú tiempo. Barre con todo lo que te lastima, te dolerá un tiempo, pero no toda la vida. A veces es necesario que la vida nos sacuda con todas sus fuerzas, para darnos cuenta que el tiempo que nos queda, no es para malgastarlo. Al final no importa si las cosas salen como queremos, porque vale tener cicatriz por valiente que piel intacta por cobarde. A veces hay que dejar que el viento entre en ti, que borre polvos de recuerdos y telaraña de dudas. A veces es necesario ventilar tú existencia, hacer que la tormenta pase y te supere, para dar nuevo oxígeno a tú corazón. En cada subida y bajada se aprende lecciones que te hacer ser más fuerte. Haz un esfuerzo para ver el lado bueno de las cosas y tal vez descubras que no es un mal día, NI SIQUIERA UNA MALA VIDA.

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